Con las ventajas que han traído los avances tecnológicos también han aumentado los peligros de navegar en internet; uno de estos riesgos es el Phishing, una modalidad de estafa mediante la cual ciberdelincuentes utilizan correos electrónicos para hacer que el usuario descargue virus y otro tipo de programas malignos o solicitar información confidencial como: usuarios, contraseñas, tarjetas de crédito y otros datos personales, para, posteriormente, suplantar la identidad del usuario.
Para prevenir ser víctima de esta modalidad de estafa, evite proporcionar información personal solicitada mediante correo electrónico, teniendo en cuenta que las instituciones financieras NO requieren este tipo de información. Si le llegan correos de contenido extraño o dudosa procedencia, no haga clic en los vínculos que contiene, no descargue, abra o ejecute archivos adjuntos y verifique inmediatamente la validez del correo con la entidad de la que procede el mensaje.
Si considera que ha sido víctima de Phishing o de otra modalidad de estafa que pueda haber puesto en riesgo la información de su portal transaccional o de sus tarjetas de crédito o débito, debe cambiar sus contraseñas e informar a las entidades correspondientes lo más pronto posible para tomar las medidas necesarias.